24.4.14

Tengo un montón de respuestas a preguntas que ni siquiera me hice, tal vez porque me cansa ser escudo y espada y lo único que es real es la ambigüedad de mis palabras. A veces todo lo que quiero es rendirme ante ellas y dejarlas envolver la realidad, aunque ésta no sea más que una rosa y yo me aferre a sus espinas como si no doliesen. Y en el fondo las disfruto, no conozco otra forma de vivir más que con el dolor y su regocijo. Y es que creo que la vida es muy corta para no hacerlo.